Son múltiples los beneficios del yoga para nuestra salud. Es una herramienta que accede a todos los planos de la persona: físico, mental, espiritual y emocional. El yoga llega a cada una de estas orillas con su práctica. Os cuento los grandes beneficios del yoga:

La respiración es la clave de la práctica

Sin respiración no hay movimiento. La respiración da comienzo al movimiento. Con la respiración limpiamos nuestra sangre, se puede decir que es un renacer en cada práctica. El Pranayama, que es la manipulación del Prana, la energía vital, a través de ejercicios de respiración, es una de las principales formas que tiene el cuerpo de regular el PH. Con la respiración durante la práctica se disminuye la acidez en la sangre consiguiendo un ph más alcalino mejorando nuestra salud. Además de múltiples estudios que demuestran que ayuda a reducir el asma y los problemas pulmonares.

El yoga como entrenamiento físico, di adiós al gimnasio

La práctica del Ashtanga Yoga de forma continuada trabaja tu cuerpo en diferentes aspectos. Las “Asanas” (posturas), implican un trabajo de fuerza y de elasticidad que moldean y tonifican tu cuerpo. Trabajas con el peso de tu cuerpo, por lo tanto hay un trabajo de fuerza continuo. La respiración “Ujjayi” (inhalar y exhalar por la nariz), elemento fundamental de la práctica, genera un calor interno el cual te hace sudar eliminando las toxinas de tu organismo. Los cambios físicos son evidentes como el resultado del trabajo disciplinado de la practica.

Reduce la ansiedad

La práctica de yoga, es un “antídoto natural contra la ansiedad y el miedo” como dice el gran Ramiro Calle.  Implica una constante atención en nuestra respiración, por lo tanto nuestro sistema nervioso se regula.

Activa el metabolismo

Nuestro metabolismo mejora con la práctica continuada, es importante ser constantes y practicar al menos 3 veces por semana. Los niveles de cortisol bajan. Muchas veces nuestro metabolismo se queda bloqueado por los niveles de estrés al que le sometemos.

Ésta práctica nos ayuda a reducir el nivel de azúcar en la sangre, por lo tanto es una forma de prevenir la diabetes y reducir la resistencia a la insulina.

Masaje activo Tailandés

Uno de las grandes maestros del Yoga, David Williams quien llevó a Occidente el yoga en los años 70, explicaba en uno de sus talleres como la práctica del Ashtanga Yoga es como la de un masaje tailandés. En la primera parte de la serie las posturas de pie trabajan las piernas, mientras que la segunda parte de la práctica trabaja la espalda. El estiramiento completo del cuerpo tras la práctica te deja una sensación de relajación total. El masaje de la práctica llega a los órganos internos aportando un beneficio máximo para nuestra salud.

Estudios científicos demuestran cómo el yoga cambia la forma del cerebro

La práctica del ashtanga yoga es una meditación en sí misma, los últimos estudios dirigidos por la Universidad de Harvard en el “Massachusetts General Hospital” han probado que la meditación literalmente reconstruye la materia gris en sólo ocho semanas.

Mejoras la calidad del sueño

La intensidad del trabajo físico de la práctica sin duda hará que descanses mucho mejor. La sensación de relajación es esencial para un tener un descanso reparador para todo tu organismo.

La práctica del yoga aumenta el autoestima

Cada día la práctica es diferente, te reta a sacar lo mejor de ti. Simplemente se trata de dar lo que tienes disponible en ese momento. Nos enseña a aceptar, a trabajar nuestra paciencia y gratitud. El camino personal que empiezas practicando yoga es uno de los mejores beneficios. Conocernos de verdad a nosotros mismos. Vivir la vida desde un plano más consciente y feliz.

Todo el trabajo físico del  Yoga no es más que una puerta para acceder al centro de nosotros mismos. Los cambios internos se manifiestan con la constancia en la práctica.